Dream, dream away...

Ya no puedo contar las veces que escondí la cara en la arena para que no tuvieras que verme romperme de a poco. 

El reloj biológico se acelera. Sí, todos vamos a morir, pero yo llevo la delantera. Al menos voy a ganar en algo.  

La primavera de la vida se transforma en noches de infiernos interminables, explosiones, miseria y tormentas. Siento los truenos sonar dentro de mi cabeza, busco un refugio pero no estás… 

Solo son noches de ruptura, de fracaso, de resignación. 

Me dejo caer en la cama pero el colchón se deshace bajo las llamas de la vida y la muerte. Como empieza y como termina todo. 

Las escenas en rollos de película vuelven y en ellas se filtra la luz de una tarde de invierno que ya fue hace mucho tiempo. 

Quizás mañana ya no recuerde nada, y despierte con una brisa fresca. Quizás mañana los pianos y todo lo demás vuelvan de las cenizas. Quizás sea todo un falso despertar. Al menos en mis sueños tendría el valor para dejar todo e irme por caminos bajo la sombra de los árboles. Quizás en el sueño aparezcas con esa luz que te rodea siempre y que yo nunca puedo tener.

Quizás ya no tenga que volver… Y eso es lo único que quiero.

Las luces que iluminan la ciudad se desenfocan y nuestras pupilas se dilatan. Me estoy balanceando, el cielo se mueve. Ahora soy parte de él, me fundo con el cosmos. Soy violeta, y vos azul. Pero vos seguís riéndote a lo lejos, hipnotizándome infinitamente. 

Ahora me agarrás de la mano, me bajás a la realidad (o es al sueño?) de calles iluminadas y silenciosos grillos. La ciudad (cielo) entera escucha nuestras confesiones. 

El cielo es nuestro lienzo y nosotros volamos pintándolo con sal de mis ojos verde mar. 

Uno, dos, tres. Arriba y abajo me sigo balanceando, esperando que me des el despegue. Pero me sostenés para no caerme. Seguís riéndote en una esquina de plazas. 

Caminamos (volamos). Solo hay luces pequeñas que desde arriba nos devuelven la sonrisa. Somos lunas que irradian luz robada de un sol veraniego. Dulce, brillante, cálido enero. Sos puro estrellas, aire, pasto y sol. 

Arriba y abajo, me balanceo sobre tu risa, me resbalo en tus dientes y descanso en tu lengua. 

Todo se resume a eso. El éxtasis me corre por las venas y sale por mis ojos formando remolinos de sangre en el iris verde mar. 

Las calles (nuestras), el cielo (nuestro) nos dejan dibujar sobre ellos con pinceles de luces, formando caminos que recorrimos mientras volábamos solos siendo dueños de todo. 

Reyes infinitos de una noche de verano.

Michelle

17 de octubre de 2014

A weekend

Colón, Buenos Aires, Argentina.

Octubre 2014

Viajo. Siguiendo mi rutina para no perderme en los baches y pozos de esta vía continúo el viaje sobre este tren. Pero ya no estoy ahí…

Todo a mi alrededor se mueve y cambia como si de una escenografía de teatro se tratara. Otra gente, o quizás la misma, no me importa más que la presencia celestial que ahora reposa su cabeza sobre mi hombro. 

Volví. Volví a esa tarde de sol invernal, de brazos cálidos, líneas de sal en mi rostro, colores a nuestro alrededor. Y sol, mucho sol. 

No es una sombra, sos vos. Sos real, y sos para mi. Existís en esta realidad paralela de sueños lúcidos, pero también existís en la otra realidad: la verdadera, la emocionante realidad de subibajas, distancias y palabras infinitas.

Las imágenes se están moviendo como un rollo de película frente a mi, y yo soy la directora.

Apoyás tu cabeza en mi hombro, anillos y líneas de luz se pintan sobre tu piel sedosa. Ese momento se repite una y otra vez, sin reloj. Todo encaja como la última palabra perfecta de un gran libro, como un beso salado antes de partir.

Un empujón me devuelve a la “otra realidad”. Esa sin sol, sin colores y sin ser celestial sobre mi hombro. El rollo de película se trabó, el libro no terminó, la despedida pronto será un nuevo encuentro.

No estás vos ni tu azul existencia, solo una estela que dejaste a lo largo de tu camino se impregnó en mi pecho con un alfiler de gancho.

Abro las manos y las fotos están ahí, son solo mías, son azules, son vos. Cierro los ojos y siempre estás. 

24-Septiembre-2014

Michelle

Cada segundo que paso a tu lado intento guardarlo en lo mas profundo de mi memoria. Muy dentro mio siento como capturo el momento y queda dentro de un baúl.

Tomo fotografías con mi mente de tus expresiones, de la suavidad de tu piel en una tarde de sol invernal, del aroma de tu cuello, de tus risas, de tus ojos mirando fijamente los míos, de tus manos recorriendo mi cuerpo, de tu calor, de tu voz reproduciendo imágenes del pasado, tus palabras dibujando garabatos en el aire, tus labios encontrándose con los míos casi por casualidad cada dos segundos, tu figura celestial acercándose a mi bajo una luz solo visible a mis ojos. Luz, tu luz en mi, eso está grabado dentro mio muy profundamente. 

Cada momento era oro puro. Pero no puedo guardarlo todo. Los detalles se me escapan como granos de arena entre los dedos. Y lucho hasta el llanto contra la nostalgia, los fantasmas, el olvido.

Esta mañana estabas, esta noche ya no. Mis manos se vuelven frías otra vez, mis días vacíos y a la espera de un nuevo encuentro.  

Agosto 2014

Michelle

26 de julio - 5 de agosto

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La Falda, Córdoba Winter 2014

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La Falda, Córdoba
Winter 2014

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Winter 2014

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La Falda, Córdoba
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La Falda, Córdoba Winter 2014

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La Falda, Córdoba
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Winter 2014

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La Falda, Córdoba
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Te quiero tanto mamá.

Te quiero tanto mamá.

Meanings - serie
Michelle 2014
Photo: Chascomús, Buenos Aires, Argentina.

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Photo: Chascomús, Buenos Aires, Argentina.

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Michelle 2014

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Michelle 2014
Photo: Pehuen Có, Buenos Aires, Argentina

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Michelle 2014

Photo: Pehuen Có, Buenos Aires, Argentina

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Michelle 2014

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